Las amenazas para los cetáceos
Los peligros para los cetáceos son múltiples, destructores, y principalmente son las consecuencias de la irresponsabilidad del Hombre. Los amenazamos a punto que algunas de sus especies están en vías de desaparición.
Poluciones, Industria, Matanzas, Cautividad, Matanzas durante las cazas a los delfines para alimentar los Delfinarios, Tomas aborígenes, Polución sonora, Colisiones, Tomas accesorias durante las pescas , las pescas intensivas que despueblan los océanos (ya, en ciertas regiones del mundo los delfines no tienen de que alimentarse, deben emigrar, dejar territorios que ocupaban desde generaciones y pueden volverse agresivos a causa del hambre).
La problemática es compleja porque las amenazas son múltiples. Participan todas en la destrucción de los cetáceos, en su despoblación primero y a corto plazo, (algunas decenas de años, si no intervenimos inmediatamente), a su probable desaparición.
Hay que actuar para que la caza a la ballena sea prohibida por toda parte del mundo, que acaben las pescas industriales, las de redes derivados en particular, pero también las matanzas en Irlanda, en las islas Feroés, en las islas Salomón. Es imperativo que cesen las capturas en estas mismas islas, en Cuba, en África y por toda otra parte, para alimentar los delfinarios y otros hoteles / prisiones, que garanticen con un “placer” inconsciente o egoísta los que asisten a estos espectáculos, repugnantes desde que se conoce las condiciones de cautividad de los cetáceos, atroces cuando se sabe que, para una captura, decenas de delfines están matadas.

Por otro lado, el Whale Watching (la expresión ” Whale-Watching ” designa la observación de los cetáceos) se incrementa y genera situaciones inadmisibles de acoso. En las Azores, por ejemplo, reemplazó la caza a los cachalotes, la alternativa que podemos saludar hasta el momento que esta actividad toma proporciones desmesuradas y inquietantes para los cetáceos.
Desde hace 3 años en paralelo al recrudecimiento del Whale watching, observamos, durante nuestros viajes, un cambio de comportamiento de los delfines a menudo más ocupados de buscar su alimento que a interactuar con nosotros…
¿Cuántos años le hará falta al ser humano para despoblar los océanos? Cuando no habrá más peces, no habrá más delfines…
¿Cuándo los gobiernos actuarán de verdad para que cese la polución de los océanos?
¿Y cuántos cetáceos encontraremos todavía portadores de enfermedades debidas a esta polución?


