Carta de observación de los cetáceos
Es imperativo observar un código de buena conducta en el momento del enfoque y durante la natación con los cetáceos. En el curso de nuestras observaciones a lo largo de los años, en numerosos lugares sobre el planeta, nos resultó indispensable dar prueba de una gran sensibilidad en el momento del enfoque de los cetáceos. La escucha de los animales, la aprensión de su actividad, los signos que nos envían, nos informan sobre el modo en el que se puede o no acercarlos.

La observación de los cetáceos puede, si está mal practicada, ser una fuente de perturbación. Debemos respetar su tranquilidad porque nos invitamos en su casa y no debemos ser en ningún caso intruso.
Si no se tiene cuidado, las hélices pueden herir a los animales, el ruido y el movimiento de los barcos causan situaciones inútiles de estrés.
Debemos dar prueba de paciencia, dejarles el tiempo de acostumbrarse a nuestra presencia. Hay que también dejarles la iniciativa del encuentro y sobre todo jamás insistir desde que se percibe signos de estrés o de huida.
Ser vigilante a los signos de perturbación:
Antes de acercar un grupo de cetáceos, es juicioso de identificar la especie de la que se trata (según las especies, los comportamientos son distintos, y deberemos observar actitudes adaptadas).
Si se comprueba la presencia de nuevos – nacidos, habrá que redoblar de atención para no perturbar el grupo.
Según su comportamiento (desplazamiento, nutrición, huida), obtendremos informaciones sobre su actividad y es imperativo adaptarse a eso.
El enfoque de los grupos de cetáceos debe inmediatamente ser interrumpido en caso de perturbación de los animales. Por ejemplo, un comportamiento de huida (aceleración, cambio de cabo, busca de alejamiento del observador) debe ser considerado como una perturbación.
Zona de observación en el momento de un enfoque en barco:
La distancia de 300 metros define el límite exterior de la zona de observación dentro de la cual toda actividad humana obedece a reglas estrictas.
- Para que el barco no sea percibido como un perseguidor, no debe acercar los cetáceos por su sector trasero, sino por la 3/4 trasera a velocidad constante y reducida.
- La distancia de enfoque no debe sobrepasar 50 m (100 m para el cachalote). Esto no se aplica en el caso de llegada espontánea de los cetáceos el barco.
- Jamás hay que situar un barco entre una madre y su pequeño.
- Hay que evitar la presencia de varios barcos en un rayo de 150 metros alrededor del grupo. En caso de que habría varias embarcaciones, nunca cercar a los animales, pero quedar juntos por el mismo lado de los cetáceos.
Evolución del barco en la zona de observación:
- Desde la localización de cetáceos y cualquiera que sea la distancia, una vigilancia particular y una velocidad adaptada son de rigor. Otros animales pueden estar presentes en el sector.
- El enfoque de los cetáceos debe hacerse según una trayectoria que se vuelve progresivamente paralelo al camino del animal. La velocidad es limitada a 5 nudos.
- El barco debe situarse por el defecto de los animales y evitar todo cambio brutal de velocidad y de dirección.
- Cuando el barco alcanza el límite de la zona de exclusión (50 m), su velocidad relativa debe ser reducida a cero, motor eventualmente desembragado, pero nunca cortado, para quedarse maniobrando.
- La velocidad del barco será calzada la velocidad del animal más lento.
- Para evitar toda perturbación acústica en la zona de observación, sondeadores y sonares deben ser extinguidos.
- Después de la observación, el barco progresivamente debe dejar el sitio a velocidad reducida adoptando un camino que señala sin ambigüedad su salida.
Nadar con los cetáceos:
Cuando se mete en el agua con cetáceos, hay que hacerlo con extremo dulzura. Con el fin de no ser intruso, hay que guardar sus brazos a lo largo de su cuerpo o detrás de su espalda, dejar al animal la iniciativa del contacto.


