Centro de Rehabilitación de delfines en cautiverio e investigación en comunicación

Los delfines encarcelados en un delfinario sufren de la falta de espacio, de la agresión del agua tratada, del ruido, del aislamiento, de la soledad y a menudo de hambre…

Privados de la posibilidad de comunicar naturalmente con sus pares, sometidos a la presión del entrenamiento y que se somete a un lavado de cerebro, los delfines tienen posibilidades fuertes de desarrollar comportamientos autistas cuando no se vuelven suicidas a fuerza de estar dando vueltas en su piscina minúscula.

El interés que crece para la ” delphino terapia ” en estanque, vehiculado por ciertas emisiones de televisión y ciertos reportajes que hacen a delfines una solución eventual al autismo, puede costarlos muy caro. Los delfines son de moda y una actividad comercial cuya hacen los gastos, se desarrolla en diferentes partes del mundo.

Los datos recogidos sobre su modo de vida, su comportamiento, su vida útil, su comunicación, conciernen delfines en cautividad y son inexactos. No son el reflejo de su vida en su entorno natural.

No podemos quedar insensibles a los sufrimientos de los delfines cautivos. El ideal, sería desde luego una legislación que prohibiría puramente y simplemente los delfinarios, pero en vista de los en juegos financieros, esta ley por desgracia, no está dispuesta a ver la luz.

De este hecho y delante de la urgencia de la situación, el objetivo de Conscience Dauphins está en toda lógica de crear un centro de rehabilitación para poder rendir a la libertad delfines cautivos y permitirles recobrar su entorno natural.

Abriendo un centro de rehabilitación podremos contribuir no sólo estudiando los modos de comunicación de los delfines, sino que también a la sensibilización del público y esperar así cambiar las mentalidades, actuando para el bienestar de los cetáceos.

No existe ningún centro de este tipo sobre el planeta por razones evidentes de coste y de puestas económicas. Algunos pretenden que no es posible rehabilitar a delfines en cautividad. Deseamos crear un lugar donde podremos desarrollar una metodología específica permitiendo la rehabilitación de los delfines y multiplicar estas rehabilitaciones con fin de demostrar que eso es posible.

La envergadura de este proyecto es gigantesca y pide fondos importantes. Con este fin, la asociación se pone en busca de subvenciones y dones, de colaboraciones con especialistas, también voluntarios sensibilizados por las condiciones de “supervivencia” de los delfines en los delfinarios.

Cuestiones a Sophie Boyer concerniendo el proyecto

- ¿Cuál sería la infraestructura del centro y su talla?

S.B: Probablemente importante, por fin quiero decir el neceser: hacen falta dos estanques que comunican entre ellos para acoger a los delfines que llegan, uno de estos estanques que tienen una apertura sobre el gran azul. Hace falta una enfermería (un “hospital” para los delfines), una oficina, un refectorio, un lugar de vida para las personas presentes sobre el lugar (veterinario, investigador, ayudas benévolas, etc.).

- ¿Acogerá a varios delfines a la vez y cuál sería su procedencia?

S.B: Sólo o por dos, probablemente proviniendo de distintos delfinarios o ” hoteles prisiones”.

- ¿Cuánto tiempo sería necesario para la rehabilitación?

S.B: Seis meses, a un año idealmente.

- ¿Existe una estructura en alguna parte en el mundo o es un proyecto innovador?

S.B: No, no existe centro de rehabilitación para los delfines en cautividad, que yo sepa, en el mundo.

- ¿Desde cuánto tiempo tienes este proyecto?

S.B: Desde el 2003.

- ¿Ahora, cuáles son las necesidades de Conscience Dauphins para la realización de este proyecto?

S.B: ¡Todo tiene que hacer! Prioritariamente, le haría falta a la asociación, la colaboración estrecha de un o de una veterinaria, especializado en los cetáceos, y ante todo una gruesa aportación financiera para empezar este proyecto, reunir a personas. Comprar un lugar, construir el centro.

- ¿Cuáles criterios determinarán la elección de los delfines que pudieron beneficiar del proyecto de rehabilitación?

S.B: Aceptaríamos todos los delfines que se nos daría.

- ¿Temes problemas con los explotadores de delfinarios?

S.B: La cuestión es: ¿Cuáles son los delfinarios que aceptarán deshacerse de sus delfines? Esta cuestión debe ser el objeto de una primera fase de estudio, de toma de contacto con los delfinarios, de prospección.

- ¿Todos los delfines cautivos son susceptibles de ser rehabilitados o ciertas especies están más concernidas?

S.B: la gran mayoría de los delfines en cautividad son grandes delfines (Tursiops Truncatus).

- ¿Este centro será operacional todo el año?

S.B: ¡Sí!

Ahora, los documentales televisivos, las películas, algunos viajes hasta lugares dónde nadan los delfines libres, permiten asistir con todos los detalles al fantástico espectáculo de los cetáceos libres en alta mar y aprehender su modo de vida de una riqueza inaudita. Conviene preguntarse cómo animales encarcelados y enfermos, aturdidos por aburrimiento y por medicinas, podrían hacer un espectáculo equivalente y cuál es el interés en perseguir este género de práctica.

No intentar remediar a la crueldad que representa los Delfinarios, para estos formidables mamíferos marineros que son los delfines, se emparentaría a garantizarla y para Conscience Dauphins eso no es factible.

En el curso de los siglos, y desde la antigüedad, numerosas son las historias que relatan el salvamento de humanos por delfines. La inteligencia de los cetáceos es una realidad comúnmente admitida como su conciencia de ellos mismos así como la elaboración particularmente evolucionada de su vida social.

¿Estos datos no bastan con reconocer su especie al mismo título que la nuestra?

¿No justifican el respeto de su vida y de su entorno?

¿Que hace falta además para que tomemos nuestras responsabilidades?